El SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) es una de las soluciones más eficaces para mejorar el confort y la eficiencia energética de un edificio. Su correcta instalación es clave para garantizar durabilidad, estanqueidad y un buen comportamiento térmico.
Preparación de la fachada
Antes de instalar un SATE, es imprescindible preparar correctamente el soporte:
- Revisión del estado de la fachada, comprobando que esté limpia, seca y estable.
- Reparación de fisuras, desprendimientos o zonas deterioradas, asegurando una superficie regular.
- Colocación de perfiles de arranque, que sirven de guía y soporte para los paneles aislantes.
- Protección de elementos sensibles, como carpinterías, bajantes o instalaciones.
Una buena preparación evita problemas futuros de adherencia y garantiza la durabilidad del sistema.
Aplicación de los paneles aislantes
Una vez preparada la fachada, se procede a la colocación del aislamiento:
- Aplicación del adhesivo sobre los paneles, asegurando una correcta cobertura.
- Colocación y alineación de los paneles aislantes, evitando juntas abiertas y discontinuidades.
- Fijación mecánica con anclajes, cuando el sistema lo requiere.
- Tratamiento de encuentros y esquinas, reforzando puntos críticos para evitar puentes térmicos.
En esta fase se garantiza la continuidad del aislamiento y el correcto comportamiento térmico del SATE.
Acabado y terminaciones
La fase final protege el aislamiento y define el aspecto estético del edificio:
- Aplicación de una capa base con malla de refuerzo, que aporta resistencia mecánica.
- Regularización de la superficie, asegurando un acabado uniforme.
- Aplicación del revestimiento final, que puede ser acrílico, mineral o siloxánico.
- Sellado de encuentros y remates, garantizando estanqueidad y durabilidad.
Un correcto acabado asegura la protección del SATE frente a la intemperie y prolonga su vida útil.
